Principal fabricante mundial de envases de tubos inteligentes
Introducción
Cada semana, una marca nos pregunta:"Can you add that magical powder to the plastic so the tube disappears in a landfill?"
Suena como el Santo Grial. Mantienes el precio barato del plástico, añades un 1% de un aditivo (como dextrosa, EcoPure o enzimas patentadas) y, de repente, ¡zas!, es ecológico.
Pero como su socio de fabricación, debemos ser absolutamente honestos: tengan mucho cuidado. Si bien estos aditivos existen, la ciencia —y la ley— se están volviendo en su contra. He aquí por qué los "aditivos biodegradables" podrían ser una trampa.
El argumento: Los vendedores dicen que el aditivo rompe las cadenas moleculares del plástico, permitiendo que las bacterias lo consuman.
La realidad (el problema de los “microplásticos”): la mayoría de estos aditivos funcionan porque "Oxo-degradables."aceleran la fragmentación del plástico en pedazos diminutos.
Visible: El tubo se ha ido.
Invisible: Millones de microplásticos permanecen en el suelo y el agua para siempre. Por ello, la Unión Europea (UE) ha restringido oficialmente los plásticos oxodegradables, ya que generan más contaminación de la que solucionan.
Si vende en EE. UU., específicamente en California, el término "Biodegradable" está estrictamente regulado. La ley (Ley BOP de California) establece que no se puede etiquetar un producto plástico como "Biodegradable" a menos que se pueda demostrar que se descompone completamente en una instalación comercial en un plazo breve.
El Riesgo: El PE + Aditivo Estándar no cumple con este estándar.
La consecuencia: si imprime "Biodegradable" en su tubo, se expone a demandas masivas por engañar a los consumidores.
Esta es la perspectiva de la fábrica. Queremos crear una economía circular (reciclando plástico para obtener plástico nuevo).
Los aditivos biodegradables son contaminantes. Si un consumidor tira un tubo tratado con aditivos al contenedor de reciclaje estándar (HDPE n.° 2):
Se derrite con el plástico normal.
El agente de “degradación” infecta el nuevo lote de plástico reciclado.
El nuevo banco del parque o la botella hecha con ese plástico reciclado empezará a desmoronarse y pudrirse prematuramente. En resumen: al intentar ser ecológico, podrías estar destruyendo el flujo de reciclaje.
¿Es una estafa al 100%? No necesariamente. Tiene un caso de uso específico: regiones con CERO infraestructura de reciclaje. Si vendes a un país donde el 100% de los residuos termina en vertederos abiertos o en el océano, y no existe ningún sistema de reciclaje, entonces quizás la fragmentación sea mejor que una tortuga estrangulada. Pero para las marcas globales que se dirigen a Europa, Norteamérica o China, mejor evitarlo.
No busques una fórmula mágica que haga desaparecer los residuos. La solución sostenible es aburrida, pero efectiva:
PE monomaterial: Por lo que puede reciclarse.
PCR (Post-Consumer Recycled): Es decir, reutiliza los residuos.
Caña de azúcar PE: Proviene de plantas, no de petróleo.
Cíñete a la ciencia. Tu equipo legal te lo agradecerá.
¿Quieres explorar opciones ecológicas seguras y legales? [Descarga nuestra Guía de Materiales Sostenibles]