Principal fabricante mundial de envases de tubos inteligentes
La vertibilidad o compresibilidad de su producto depende de su viscosidad. Como fabricante profesional...
1,0 mm - 2,0 mm (Flujo de precisión): Ideal para líquidos, sueros o aceites de baja viscosidad. Estos suelen requerir boquillas (puntas puntiagudas) para garantizar una aplicación controlada gota a gota.
3,0 mm - 4,0 mm (flujo estándar): el "punto ideal" para la mayoría de las lociones y cremas de espesor medio.
5.0 mm o más (Flujo de alto volumen): Necesario para mascarillas gruesas, exfoliantes corporales con partículas o protectores solares densos. Usar un orificio pequeño para estas fórmulas genera una contrapresión excesiva, lo que puede provocar la rotura del sello de la cola.
Los tubos con boquilla son muy populares para cremas para ojos y tratamientos localizados gracias a su precisión quirúrgica. Sin embargo, dado que el plástico de la punta de la boquilla suele ser más delgado o tener una forma diferente a la de un cabezal estándar, es más vulnerable. Si la abertura es demasiado pequeña para una fórmula ligeramente espesa, el usuario aplicará una presión extrema, lo que tensiona la estructura molecular del plástico y lo hace aún más susceptible a ataques químicos.
Una pesadilla común en nuestra industria es la corrosión de la punta de la boquilla después del llenado. En una ocasión, nos topamos con un caso en el que la fórmula especializada de un cliente, que contenía altas concentraciones de ciertos ingredientes activos, comenzó a "derretirse" o corroer la pared interna de la punta.
La causa: La fórmula reaccionó con el grado específico de PP (polipropileno) utilizado en la boquilla, lo que provocó que el plástico se ablandara y se degradara.
Resultado: La punta se volvió quebradiza, cambió de color y finalmente se rompió durante el uso. Esto demuestra que, como fabricantes , debemos mirar más allá del tamaño del orificio y examinar a fondo la compatibilidad química .
Para garantizar que el lanzamiento de su producto sea exitoso, SampoX sigue un riguroso protocolo técnico:
Prueba de viscosidad: recomendamos el tamaño del orificio en función de la clasificación de centipoise (cP) de su fórmula específica.
Inmersión de compatibilidad: Realizamos pruebas de envejecimiento acelerado donde su fórmula se pone en contacto con nuestros tubos de boquilla a altas temperaturas para verificar si hay signos de ablandamiento o corrosión.
Selección de materiales: si su fórmula es agresiva (contiene altos niveles de aceites o ácidos), podemos cambiar a grados de resina especializados o puntas revestidas para proporcionar una barrera impenetrable.
Conclusión: El empaquetado es un equilibrio entre física y química. Ya sea que se trate de un sérum acuoso o de una mascarilla de arcilla espesa, el tamaño del orificio y la elección del material definirán la experiencia del usuario. Asociarse con un fabricante experto como SampoX garantiza que sus boquillas no solo tengan un buen aspecto, sino que funcionen perfectamente hasta la última gota.
Llamada a la acción: ¿Estás lanzando un sérum de alta potencia o una crema de tratamiento densa? Contacta con SampoX hoy mismo para una consulta profesional sobre el tamaño de la apertura y las pruebas de compatibilidad química .